Tema: Hijos de Perdición - Primera Parte

Por Osvaldo Paiva

TEMA: Hijos de Perdición - Primera Parte



¿Para qué traemos hijos al mundo?

Miles de niños nacen todos los días en todas partes del mundo. Muchos de ellos fueron esperados y amados, y otros fueron ya rechazados desde su concepción; algunos simplemente fueron fruto de un “accidente”. Habrá hijos que vivirán en hogares ricos, otros muchos serán miembros de familias de nivel medio, y otros más crecerán en la pobreza y hasta en la miseria. También habrá hijos sanos y otros serán enfermos.

Unos pocos lograrán ser personas de éxito en la vida, pero muchos tendrán que esforzarse bastante para alcanzar un nivel de vida aceptable, y otros, por diferentes motivos fracasarán completamente sin llegar a nada en este mundo. Los años de vida para algunos serán largos, para otros serán cortos, y muchos morirán muy jóvenes, aún habrá quienes ni llegarán a conocer a sus padres.

La mayoría desea tener hijos para sí mismos, para disfrutar de la experiencia y para hacer de ellos personas de bien conforme a sus parámetros, preparándolos con el propósito de que alcancen el éxito en la vida y sean motivo de orgullo y satisfacción de sus progenitores ante los demás. LO CIERTO ES QUE LA MAYORIA DE LOS HIJOS VIENEN A ESTE MUNDO POR CAUSA DE PROPOSITOS EGOISTAS.

Pero hay otra triste realidad sobre los hijos, que al dejar la niñez muchos se transforman en personas que sus padres no esperaban ni habían querido que fuesen. Aunque tal vez algunos sí lleguen a cumplir el sueño de papá y mamá, y otros tal vez al final enderecen sus vidas para bien. PERO ¿QUE LOS HIJOS LLEGUEN A SER PERSONAS DE BIEN EN ESTE MUNDO DEBE SER LA META PRIMORDIAL DE LOS PADRES?

La Biblia dice que todos los hijos nacen en maldad: “Yo nací culpable; mi madre me concibió pecador.” Salmo 51:5. Esta es una verdad en la que deberían pensar una y otra vez todos los que desean traer hijos al mundo. Y esta verdad debería hacerlos temblar ante la gran posibilidad que sus hijos nunca conozcan al Señor y se pierdan para siempre en el infierno. LOS HIJOS QUE TIENES HOY PUEDEN SER HIJOS DE PERDICION.

La oración más importante que deben hacer los esposos cristianos antes de concebir hijos tendría que ser: “Señor queremos traer hijos al mundo solo si van a ser escogidos por ti; nuestro mayor deseo es que lleguen a ser salvos y sirvan a tus propósitos. Pero si no van a ser tuyos, entonces no nos des ningún hijo. No queremos hijos de perdición”. Samuel fue un gran siervo de Dios pero los hijos que tuvo nunca sirvieron a Dios. La mayoría de los hijos del rey David se perdieron. El sacerdote Elí tuvo hijos de perdición ¡Y cuántos más!

SI NO VAS A OBEDECER A DIOS ES MEJOR QUE NO TENGAS HIJOS: “Mi pueblo está destruido porque no conoce a Dios. Ya que no quisiste conocer a Dios, yo tampoco te aceptaré como mi sacerdote. Como has olvidado la ley de tu Dios, yo también OLVIDARÉ A TUS HIJOS.” Oseas 4:6.

La iglesia cristiana hoy está llena de hijos de perdición porque sus padres han desechado el conocimiento espiritual y la obediencia a Dios. Miren la vida que llevan hoy los jóvenes en las iglesias y podrá comprobar esta terrible realidad. Se han vuelto hijos del diablo: “Ustedes son de su padre el diablo. A ustedes les gusta hacer las maldades que el diablo quiere que hagan.” Juan 8:44 ¿Para quién estás criando a tus hijos?

Continúa………….

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