Prédicas

Tema: El Peor de los Predicadores del Evangelio

Por Osvaldo Paiva

TEMA: El Peor de los Predicadores del Evangelio


¿CÓMO PODEMOS SALVAR AL MUNDO? NO SE PUEDE, ES IMPOSIBLE.




 “Cuando Jesús estaba saliendo, un hombre se acercó corriendo, se arrodilló ante él y le dijo: -Maestro bueno, ¿qué debo hacer para tener vida eterna?

Jesús le contestó: -¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno.

Tú sabes los mandamientos: 'No mates, no cometas adulterio, no robes, no digas mentiras, no engañes y respeta a tu papá y a tu mamá'.

El hombre dijo: -Maestro, yo he cumplido esos mandamientos desde que era joven.

Jesús lo miró y con afecto le dijo: -Te hace falta una cosa: ve y vende todo lo que tienes. Dales ese dinero a los pobres y así tendrás un tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme.

El hombre quedó muy desilusionado por las palabras de Jesús y se marchó muy triste porque tenía muchos bienes.
Jesús miró a sus seguidores y les dijo: -¡Qué difícil es para los ricos entrar al reino de Dios!

Sus seguidores se asombraron por esas palabras, pero Jesús les dijo: -Hijos míos, qué difícil es entrar al reino de Dios.
Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre al reino de Dios.

Ellos quedaron aún más asombrados y comentaban entre sí: -Entonces, ¿quién podrá salvarse?

Mirándolos Jesús dijo: -Eso es imposible para los hombres, pero no es imposible para Dios. Para Dios todo es posible” Marcos 10:17-27.
Versión PDT.

Los modernos y posmodernos predicadores llegaron a la conclusión final de que Jesús fue un mal predicador de su propio evangelio (aunque nadie lo admite, por supuesto) Porque ¿Cómo se entiende –en este caso por ejemplo- que haya perdido una oportunidad tan brillante de ganar a este hombre lleno de un sincero deseo de ser salvo? Es inadmisible el comportamiento que tuvo Jesús. Un pastor, o predicador que tenga la misma actitud, sería tratado como alguien no apto para el  ministerio. 

La premisa es ganar almas, no asustarlas, o desanimarlas y luego perderlas. Y esa no fue la única vez que Jesús espantó a sus seguidores con su predicación, después que muchos ya se habían convertido en fieles discípulos: “Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra, ¿quién la puede oír?” Juan 6:60. ¿Qué le pasaría a un pastor si sus miembros le dijeran lo mismo? Posiblemente estaría cuestionando seriamente su llamado.

¿Nos han enseñado en los Institutos Bíblicos a ofender a las personas con la predicación del mensaje? ¡No! Por supuesto que no. Nos enseñaron a persuadir a las personas, con amor, con paciencia, con gracia y buenas palabras, buscando que ellas se conviertan. Pero ¿por qué Jesús entonces ofendía con su predicación? “Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende?” V.61. Hasta sus discípulos estaban ofendidos y Él no hizo nada para aliviarlos como lo haría un buen pastor.

Definitivamente Jesús era terriblemente malo para retener los frutos, pero aún hizo cosas peores: “Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, sino le fuere dado del Padre. Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él” V. 65-66 ¿Qué pensaría de un predicador que llame a la salvación a la gente y luego les ponga semejante obstáculo? Creo que sería tratado como demente ¡Fuimos llamados a ganar almas, a consolidarlos, a discipularlos y a enviarlos, no a ofenderlos y perderlos!

Pero llegó al colmo “Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros?” V.67.  No, un buen pastor no hablaría de esa manera, posiblemente se retractaría, se disculparía y mejoraría su mensaje para agradar a sus oyentes porque de lo contrario se van a cambiar de iglesia ¿Quién es el pastor que no le importa si pierde muchas ovejas? Posiblemente solo Jesús.

Esta es la razón justificada por la que los pastores de la era cibernética han decidido predicar el evangelio de maneras diferentes, para enseñar a Jesús cómo predicar su mensaje con un mayor impacto, para ganar a las multitudes y retenerlas en las iglesias. Y han tenido un éxito tan grande que son los responsables del mayor avivamiento que haya existido en toda la historia del evangelio. Estos son algunos ejemplos:

1º EL EVANGELIO DE LA PROSPERIDAD. Miles de personas que creían que Jesús era pobre, hoy gracias a los grandes y ungidos tele evangelistas y sus afamados ministerios, todos se enteraron que Jesús era muy rico y que quiere hacer ricos a todos los que se entregan a Él. Desde que recibieron esa revelación, miles de personas llenan las iglesias donde se predica el evangelio de la prosperidad. Sin dudas Dios estará muy contento con estos siervos tan inteligentes, que hoy son más grandes que Jesús.

2º EL EVANGELIO DE LA SANIDAD INTERIOR. Durante tanto tiempo las iglesias no podían crecer porque las personas que se congregaban no podían sanarse de sus traumas del pasado, no podían perdonar a sus padres abusadores, y a otros quienes los rechazaron o abandonaron. Tanto dolor que Jesús no podía sanar solo con su palabra tan dura. Hasta que aparecieron los nuevos sanadores del evangelio con revelaciones extraordinarias surgidas de la mente de Freud, Rodgers, Skinner, Jung, - entre otros aborrecedores de Dios – y revolucionaron la iglesia con las terapias psicológicas, trayendo sanidades por montones. Además, para tener mayores resultados, se han incorporado otras técnicas como el hipnotismo, el pensamiento positivo y la metafísica. Creo que Jesús está sentado maravillado, aprendiendo de ellos.

3º EL EVANGELIO DEL ENTRETENIMIENTO. Esta es otra idea genial surgida de hombres verdaderamente preocupados por la predicación tan ofensiva de Jesús. Ellos se preguntaron ¿Cómo los jóvenes de esta generación acostumbrados a la diversión, al ocio, y a llevar una vida entretenida llena de música y de juegos van a ser salvos si se les predica a la manera de Jesús? - “No, si les predicamos como Jesús vamos a perder a toda una generación”. Entonces surgieron los grandes motivadores del evangelio, los payasos, los humoristas y los cantantes cristianos. Estos han ganado con sus chistes, pantomimas y grandes conciertos a multitudes de niños, adolescentes y jóvenes para Cristo. Todo esto trajo a colación una innovación en los cultos de jóvenes que hoy se caracterizan por un ambiente festivo, con mucha música, luces de colores, sonido de discoteca, juegos, y sobre todo con muy poca palabra de Dios, para no asustarlos y romper el encanto de las reuniones.

4º EL EVANGELIO DE LAS MANIFESTACIONES SOBRENATURALES. En el mundo se le llamaría simplemente show. Las manifestaciones de caídas, milagros, sanidades, y liberación de demonios eran una constante en el ministerio de Jesús. Sin embargo él no hizo uso adecuado de su poder para retener a los que lo seguían por eso. En una ocasión alimentó sobrenaturalmente a 4.000 hombres, sin contar con las mujeres y los niños que sumando alcanzarían las 12 mil personas ¡Toda una mega iglesia, formada en cuestión de horas! Pero qué desperdicio, porque en lugar de consolidarlos, escapó de ellos. Todavía fue más insensato porque, cuando lo encontraron, después de buscarlo toda la noche, sin ninguna consideración los ofendió tratándolos de bestias hambrientas (Juan 6:1-26) No, definitivamente los grandes milagreros del evangelio de los últimos tiempos han aprovechado sus dones para asegurar que las multitudes queden en sus iglesias y lo han logrado. Jesús estará lamentándose de no haber tenido esta misma revelación en aquellos tiempos.

5º EL EVANGELIO COMERCIAL. Gracias a hombres visionarios el evangelio por fin ha entrado a las grandes ligas, o mejor dicho a tener un verdadero impacto en el mundo. Jesús en sus días se quedó muy corto en cuanto a esta visión de alcance mundial que hoy es una realidad en casi todas las naciones. Bueno, eso se entiende porque ni en sueños la sociedad de aquellos días, estaba preparada para los negocios a gran escala, ni para desarrollar los métodos de crecimiento (celular, piramidal, multinivel, etc.) que en este tiempo han hecho de algunas iglesias verdaderos imperios religiosos y económicos. Pastores empresarios y superestrellas son tan famosos y bien pagados, como los mejores actores de Hollywood y con miles de fanáticos seguidores como los grandes ídolos del deporte. Si tan solo Jesús hubiese renunciado a esa pésima estrategia comercial que utilizó (si la hubiese tenido) el mundo hubiera sido suyo, y tal vez ni le habrían crucificado.

No. Los predicadores de la era cibernética tienen razón, los métodos de Jesús y su forma de predicar nunca han tenido éxito, ni van a tenerlo jamás, para ganar al mundo entero con el evangelio. Ese fue el motivo por el que revisaron nuevamente después de muchos años la vieja oferta de un genio del arte, de los negocios y de la predicación persuasiva a quién Jesús una vez rechazó. Esta persona les dio la clave para el éxito: “Entonces el diablo llevó a Jesús a un lugar alto y en un instante le mostró todos los países del mundo. El diablo le dijo: -Te daré la autoridad y grandeza de todos estos países. Me las han dado a mí, y se las puedo dar a quien yo quiera. Si te arrodillas y me adoras, todo será tuyo”.  Lucas 4:5-7. Versión PDT.

El problema es que la visión de esta iglesia es diferente al evangelio de Jesucristo; porque no hay estrategia, ni buenos deseos, ni planes maravillosos, ni todas las manifestaciones sobrenaturales que puedan hacer salvo a una sola persona. Los discípulos preguntaron asombrados: “Entonces, quién podrá salvarse” La respuesta del Señor fue simple: “Eso es imposible para los hombres” ¿Por qué entonces hacer tanto esfuerzo para lograr algo que es imposible para el ser humano?

Jesús no dejó ninguna estrategia a desarrollar, ni enseño que se usaran los milagros y sanidades como medios para juntar a la gente y que creyeran en el evangelio, nunca les dijo a sus discípulos que usaran sus talentos para reunir una gran audiencia de multitudes, nunca exigió que impactáramos al mundo haciendo de la iglesia un gran mercado comercial, nunca mandó a sus ministros que se convirtieran en grandes estrellas para establecer su reino aquí en la tierra.

Jesús mandó algo muy sencillo: “Y les dijo: "Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda criatura. "El que crea y sea bautizado será salvo; pero el que no crea será condenado”. Marcos 16:15-16. Versión NHBL. Nuestro trabajo también es sencillo predicar el verdadero evangelio del arrepentimiento a todos, para que los escogidos de Dios desde antes de la fundación del mundo se salven y los que no se condenen. Ese es el trabajo de todos los que hemos nacido de nuevo.

El mensaje del evangelio siempre será ofensivo, será rechazado, creará discordias, y nadie a menos que Dios le dé su gracia podrá arrepentirse para ser salvo. Aparte de predicar el evangelio tal como está en la Biblia, nada más podemos hacer para convencer a la gente. Eso solo Dios puede hacer. Ser cristiano por eso es una locura “Hay quienes piensan que hablar de la muerte de Cristo en la cruz es una tontería. Pero los que así piensan no se salvarán, pues viven haciendo el mal. Sin embargo, para los que sí van a salvarse, es decir, para nosotros, ese mensaje tiene el poder de Dios”. 1Corintios 1:18. Versión TLA


 

Volver a Temas Varios |  Volver a Prédicas 

 

 

 

Tema: Los Verdaderos Apóstoles, los Falsos, y la Apostasía

TEMA: Los Verdaderos Apóstoles, los Falsos, y la Apostasía


 

Hoy en día, muchos exhiben sus propias credenciales de “apóstol”, como si de un oficio, de un cargo, o de un título se tratara. Se llaman a sí mismos: “apóstol fulano de tal”; se presentan a los demás de esa manera, lo llevan impreso en sus tarjetas de visita, y hasta en sus rostros. Lo mismo ocurre, con mayor o menor incidencia, con los llamados profetas y profetisas.

Se ha convertido en una fiebre últimamente. Algunos de los que antes eran “simples” y sencillos pastores de congregación, ahora han “ascendido” de posición y categoría, y son apóstoles. Comenta el Rev. Robert S. Liichow <<En 1990, un cambio ocurrió, y el Movimiento Apostólico empezó a nacer. Mi esposa y yo nos reunimos con no menos de ¡seis apóstoles! que antes habían sido pastores, luego profetas, y ahora apóstoles>> (1)

Los defensores de esta calentura, como el Dr. Bill Hamon, (2) aseguran que a lo largo de los últimos cincuenta años del siglo XX, Dios “ha restaurado” los cinco ministerios de Efesios 4: 11, es decir: <<…a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros>>.

Pero, ¿es eso así? ¿Realmente Dios ha tenido que restaurar algún ministerio? Cuando hablamos de restaurar, implícitamente estamos hablando de “recuperar” o “recobrar”, o también “reparar algo deteriorado” (3) ¿Qué es lo que se tenía que mejorar, recuperar o reparar? ¿Es que Dios hace las cosas a medias?

La pregunta quenos hacemos es: ¿Qué es lo que realmente quieren decir Hamon, y todos los demás junto con él?  




Dr. Bill Hamon, autodenominado “apóstol y profeta”

En primer lugar, no podemos dejar de considerar, que estos maestros dominionistas nos quieren hacer creer que la Iglesia por siglos y hasta el momento actual, no ha funcionado según Dios hubiera deseado. No obstante, aseguran, que por el contrario, ahora Dios ha traído “nueva luz”, y el Espíritu Santo está levantando a hombres y mujeres especiales y muy “ungidos”, para causar un “avivamiento mundial” desconocido hasta la fecha. Más que un “avivamiento”, dicen, será una Reforma total y mundial (4)

Según enseñan, ahora, con el surgimiento de esos hombres, las cosas van a cambiar, y la Iglesia va a conocer una gloria que hasta la fecha jamás ha visto, incluso haciendo palidecer a aquellos verdaderos apóstoles de la iglesia primitiva; ¡Cuánta megalomanía!

¿La “segunda” era apostólica?

C. Peter Wagner declaró lo siguiente: <<La Segunda Era Apostólica empezó el año 2001>>. Y pretendiendo dar mayor énfasis a sus palabras, agregó, dirigiéndose a sus oyentes: <<Lo importante es que ustedes son la gente de Dios de hoy en día, ustedes representan el reino de Dios, y ustedes saben que, nada ha ocurrido hasta ahora, porque el Gobierno de la Iglesia todavía no se ha establecido>> (énfasis mío)(5)

Dense ustedes cuenta de sus palabras. Lo que sin ambages dice, es que la Iglesia necesita un Gobierno (llámesele G12, o similar), y que éste se va a levantar. Wagner, junto con todos esos Reformistas Dominionistas, asegura que en la Iglesia debe vertebrarse una estructura jerárquica, como la tiene la iglesia católico romana. Por supuesto, ese Gobierno de la Iglesia, para la Iglesia, es el que viene de la mano de los nuevos apóstoles.

Porque, queridos amigos, la cuestión de fondo tiene que ver con el entendimiento que Hamon y muchos otros, como el mencionado C. Peter Wagner, o Eckhart, o Paulk, y cientos más, deciden tener acerca del sustantivo “apóstol”, así enseñándolo a sus miles y miles de seguidores. Ese es su caballo de batalla.

C. Peter Wagner dijo públicamente en un medio televisivo: <<Creo que el Gobierno de la Iglesia está ya a punto de tomar lugar finalmente, y esto es lo que la Escritura enseña en Efesios 2:20, que el fundamento de la Iglesia son los apóstoles y profetas…>> énfasis mío(6).  

Como veremos, nada tiene que ver esa referencia bíblica de Efesios 2: 20, con lo que postula Wagner… ¡O es intencionado el asunto, (cosa que es así por parte de muchos de ellos), o bien en cuanto a teología, hay que decir que son unos negados del todo!

Lamentablemente, esta última posibilidad, no lo es como tal.




C. Peter Wagner

Requieren de cabezas blancas y de nueva doctrina, para alcanzar sus metas

La realidad por la que dicen entender que Dios ha restaurado el oficio y título de apóstol así como el de profeta, es debido a que requieren de cabezas visibles, y de nueva doctrina, que vendrían ambas de las altas bases de la Pirámide de este mundo (1 Jn. 5: 19b), para con todo ello redirigir a la “Iglesia” hacia el establecimiento del Nuevo Orden Mundial en cuanto a lo religioso, es decir, lo que ellos llaman el “Reino”. Esta última es la meta final.
De ahí todo el énfasis pseudo evangélico actual, dominionista, reformista y reconstruccionista de que la Iglesia precisa “conquistar las naciones”; “discipular las naciones”; “establecer el Reino de Cristo”… ¡sin Cristo en persona presente!

Ya muchos claramente no sólo niegan públicamente el Arrebatamiento (1 Ts. 4: 13-17), sino también la venida gloriosa del Señor Jesucristo, argumentando que ya no es necesario que vuelva a la Tierra, porque ya está “corporizado” en la Iglesia, surgiendo por medio de los “ungidos” apóstoles y profetas que se estarían levantando… Pero, queridos, ¡Cristo es la Cabeza de la Iglesia que es Su cuerpo! (Col. 1: 18); ¿han visto ustedes un cuerpo sin cabeza? ¡Ya no es un cuerpo, sino un cadáver!

Contemplando todo este panorama, como verdaderos creyentes, nos será de mucha bendición y necesidad saber por la Palabra, qué son y qué no son los apóstoles.

1. Cristo, el apóstol primero, y por antonomasia

En primer lugar entendamos lo que significa el vocablo apóstol, caballo de batalla de esos falsos maestros. Dice así el Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado: <<La palabra (apóstol) proviene del griego “apostelo”, que significa “enviar en pos de sí”o “de parte de”>>. Así pues, vemos que un apóstol es un “enviado”.

No tiene ningún cariz de autoridad en sí mismo, mando o jerarquía. En Juan 13: 16, leemos: <<De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió>>. Aquí, la palabra “enviado”, se traduce de la palabra apostolos, que transcrita es apóstol, como ocurre en muchos otros lugares en el Nuevo Testamento.

En la Biblia vemos que a Jesucristo se le llama apóstol: <<Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús; el cual es fiel al que le constituyó…>> (Hebreos 3: 1, 2)

Jesucristo fue enviado al mundo por el Padre para dar su vida por él (Jn. 3: 16). Como vemos, ese apostolado de Cristo no tuvo ningún cariz de superioridad, mando o jerarquía. Cristo fue enviado al mundo como víctima, como Cordero de Dios con el único propósito de servir, y no de ser servido, hasta literalmente dar su vida por nosotros. El mismo dijo: <<…el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos>> (Marcos 10: 44, 45)

Si Cristo nos dio un ejemplo así como apóstol, ¿cómo no deberemos nosotros seguir por detrás de Él; es decir, siguiendo Su ejemplo. El mismo lo dijo: <<De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió>> (Juan 13: 16).

La pregunta es: ¿Por quién son enviados esos falsos apóstoles?...

Si Cristo no llevaba en su cartera ninguna tarjeta de presentación en la que se pudiera leer: “Jesús de Nazaret; Rey de reyes y Señor de señores” (ya que nunca se presentó a sí mismo ante las multitudes diciendo que era el Rey, que por cierto, lo es), ¿por qué ese afán de muchos en hacer ostentación de una hipotética autoridad e hipotéticos título y  oficio, encumbrándose ante los demás y con una actitud de demanda de un reconocimiento y respeto especiales hacia sus personas y supuesto ministerio? Cristo no lo hizo así, y tenía todos los motivos, porque Él es el Señor.

2. El oficio de apóstol

Ahora bien, la Biblia nos habla de los doce apóstoles que estuvieron con Jesús (Mt. 10: 2-4). De esos doce, uno era traidor, murió quitándose la vida, y después de la ascensión del Señor, escogieron a otro que le reemplazara, a Matías (Hchs. 1: 26).

De la misma manera, estos hombres humildes y sencillos, no hacían ostentación ninguna de su privilegio de haber estado conviviendo con el Señor. El mismo Pedro decía: <<Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros>> (1 Pedro 5: 1, 2)

El apóstol Pedro, sencillamente decía que era un anciano (presbiteros en gr.) como los demás ancianos o pastores de las congregaciones de su tiempo (por extensión, también de nuestros días).

No hacía alarde de posición alguna. No mostraba una apariencia de superioridad o jerarquía. No se imponía ante nadie. Su actitud y obra era de absoluto y abnegado servicio a los demás, mostrándose tal y como era, sin ningún aire de grandeza, ni de falsa santidad (Gl. 2: 11-14), tampoco pretendía que le siguieran, sino por el contrario, que siguieran a Cristo.
Sin embargo, él junto con los once restantes, si tenía el oficio de apóstol (Hchs. 1: 20b) Por cierto, era un título exclusivo de los doce, y esto no permite la posibilidad de una sucesión apostólica (Hch. 1:26; 1 Co. 15: 5; Ap. 21: 14), porque ellos recibieron la encomienda del Señor acerca de tres cosas básicamente, que sólo ellos podían satisfacer. A saber:


I. Ser testigos de la vida del Señor

Por haber sido testigos de la vida de Cristo, debían dar testimonio de lo que vieron y oyeron. Cuando iban a elegir a otro apóstol, al dejar vacante su puesto Judas Iscariote a causa de su infamia, se dijeron: <<Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección>> (Hchs. 1: 21, 22) Esa fue la primera de las encomiendas.

II. Ser depositarios de la doctrina

El segundo motivo para ser apóstoles de oficio, obedecía al hecho de haber sido constituidos depositarios de la doctrina llamada doctrina apostólica. Todo lo que Jesús les enseñó, y lo que luego recibieron por revelación del Espíritu Santo, debían darlo a conocer a todos los discípulos de Cristo a través de la Palabra escrita. Y de estos últimos habla la Escritura, en referencia a lo dicho: <<Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu>> (Efesios 2: 19-22). Otras escrituras corroboran esto: 2 Pedro 3: 2; Efesios 3: 5; Judas 17; Hechos 4: 33, etc.

Pablo de Tarso fue más tarde constituido apóstol también, especialmente por la segunda razón, aunque más bien, Pablo fue apóstol a los gentiles, es decir, enviado a los gentiles, como él mismo lo dice (ver Ro. 11: 13)

III. Ser futuros jueces a las doce tribus de Israel

La tercera encomienda fue, o más bien será, la de levantarse a juzgar a las doce tribus de Israel en el tiempo del Reino Mesiánico (Mt. 19: 28) que está por llegar cuando vuelva glorioso el Señor a esta tierra (Ap. 19: 11-21)

Ese oficio se terminó

Cuando murieron los apóstoles mencionados, se terminó para siempre el título y oficio de apóstol. La razón es obvia. Sólo ellos fueron testigos presenciales de Cristo desde los inicios de su ministerio, hasta su muerte, resurrección y posterior ascensión a los cielos.

Sólo a ellos se les adjudicó la tarea de ser receptores y primeros divulgadores de la Palabra, contenida en el apartado de la Biblia que llamamos Nuevo Testamento. Una vez Juan escribió su Apocalipsis, allí se cerró el canon bíblico, y acabó su ministerio irrepetible.


3. ¿Y los otros apóstoles?

Efectivamente, la Biblia nos habla de otros apóstoles, pero veremos que existe una enorme diferencia entre el primer grupo, el de los doce, y el segundo. Vemos en el Nuevo Testamento a Andrónico y Junias (Ro. 16:7); a Apolos (1 Co. 4:6,9); a Silvano y Timoteo (1 Ts. 1:1, 2: 6); a Jacobo, hermano del Señor (Gl. 1:19), etc.

Epafrodito, el “apostol” de los Filipenses

Curiosamente, leemos así en Filipenses 2: 25 <<Tuve por necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano y colaborador y compañero de milicia, vuestro mensajero, y ministrador de mis necesidades…>>. Aquí, la palabra española mensajero es traducida de la griega “apostolon”, la cual eventualmente hubiera sido transliterada al español: Apóstol (como en otros muchos lugares en el N.T.)

Así que vemos que aquí Epafrodito es “apóstol”, por el hecho de ser mensajero de los Filipenses. Evidentemente el hermano Epafrodito no tenía ninguna encomienda de Gobierno sobre los Filipenses. El era un “simple” mensajero que esa congregación envió para socorrer en un momento dado a Pablo (Fil. 4: 18); eso sí, exponiendo su propia vida (Fil. 2: 30)

Bernabé, el misionero

De todos es sabido que Bernabé es tratado en Hechos 13: 1, o bien como un profeta o como un maestro. No obstante, un poco más adelante de la narración del médico Lucas, encontramos: <<…Cuando lo oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus ropas, y se lanzaron entre la multitud…>> (Hchs.14: 14)

Vemos aquí que a Bernabé se le llama apóstol; pero no nos equivoquemos, en realidad el sentido es el de enviado, que es como debería haberse traducido del griego original, y que sólo se transcribió al castellano.



Los viajes misioneros del apóstol Pablo

Bernabé era en realidad un misionero. Un misionero es un enviado. Es un enviado a cumplir con una misión.

La autoridad de su misión provenía del Espíritu Santo y de la iglesia que le envió, en este caso, la de Antioquia (Hchs. 13: 1, 2)

Aquí es donde debemos volver a recordar qué es lo que primeramente significa la palabra griega apostolos, que mal se volcó al español, castellanizándola. Recordemos que dicha palabra griega significa realmente, no “apóstol” como comúnmente lo entendemos, sino enviado. Por lo tanto, la autoridad espiritual que un enviado tiene, no es la suya propia, sino la depositada en él, y dada por la misión o congregación que le envía.

Entendiendo mejor las cosas

Así pues, deberíamos leer ese pasaje de Efesios 4: 11 (así como los otros que hacen referencia a lo que estamos hablando), de esta manera: <<Y él mismo constituyó a unos, enviados; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores*,  y maestros>>.

¡Ya tenemos un poco más de luz aquí!

(* La palabra que se traduce por “pastores” es la griega “poimenas”, y significa “pastor que apacienta y cuida la grey”; en otras palabras, no son necesariamente los ancianos (presbiteros en gr.), comúnmente llamados los pastores que gobiernan las congregaciones)

Los verdaderos “apóstoles” actuales,  son los que van en misión

Así pues, ¡Son “enviados”! ¿Enviados a qué, y por quién? Enviados por parte del Señor (1 Co. 12: 5) a la mies. Esos enviados, entre otros, son los misioneros; los que van a cumplir la misión de la predicación y extensión del Evangelio. Son los que predican el Evangelio allí donde no se ha predicado todavía, y plantan iglesias.

Encontramos lo siguiente en 1 Corintios 12: 27, 28 <<Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas>>.

Ciertamente, pareciera aquí que nos hablara la Palabra de un orden jerárquico, ya que nos habla de los apóstoles colocándolos en primer lugar, ¿pero es eso así? ¡No! Por favor, no olvidemos que esos apóstoles son enviados. Esos hombres son los que en el cuerpo de Cristo van y abren obra allí donde son enviados. Este versículo nos habla de un primer lugar de acción, algo así como el “orden de aparición” en el starring de una película.

Si pudiese existir en ese versículo mencionado arriba un sentido de importancia, desde luego deberíamos adjudicarlo a los doce apóstoles que tenían el título y oficio de ser testigos de Cristo y de ser depositarios de la doctrina de Cristo, y a nadie más.

Por lo tanto, nada tiene que ver todo esto con las famosas “redes apostólicas” de la actualidad, que son en definitiva “redes autócratas” que enredan a los creyentes bajo su control, haciéndoles llegar mucha, pero mucha herejía. Toda esa herejía es la “nueva doctrina” dominionista de la que estamos hablando a lo largo de este artículo.

Atención: La Iglesia de Jesucristo es LIBRE, y el gobierno de la misma, es el gobierno del Espíritu Santo, para cada congregación (Ap. 2, 3), y para cada creyente (1 Juan 2: 20, 21).

Acerca de los enviados, los verdaderos “apóstoles” de hoy, escribe dando ejemplos el Dr. Antonio Bolainez: (
www.bolainez.org) <<La inmensa mayoría de estos misioneros mayoritariamente europeos y estadounidenses, renunciaron a sus privilegios de vida, y algunos norteamericanos hasta hipotecaron sus casas para irse de misioneros a Latinoamérica, sabiendo que probablemente nunca iban a regresar. Estos hombres enviados, fueron a estos países no a robar ni a quitarle nada a estos pueblos, fueron a dar sus propias vidas al servicio del Señor Jesucristo. Ellos fundaron múltiples iglesias, y de sus ministerios hasta hoy en día siguen saliendo ministros; y aunque la mayoría de ellos ya estén muertos la obra que iniciaron continúa viva>> (7)




Los verdaderos enviados (apóstoles); los misioneros que llevaron el Evangelio donde aún no había llegado.

Los enviados (apóstoles), son los que abren una obra, y en los primeros meses, incluso años, se encargan de formar al que será el pastor, o los ancianos. Les enseñan los rudimentos de la Palabra, les ministran, les ayudan en la medida que sea necesario, así como un buen tutor a sus tutelados. Pero al igual que con una familia natural, que cuando los hijos crecen, llegan a emanciparse, así cuando el enviado ve que la grey de Cristo que se originó está lo suficientemente madura en el Señor, paulatinamente los deja hacer y los libera en la obra del ministerio. No busca el enseñorearse de ellos, sujetándoles de por vida a sí mismo.

Por así llamarlo, siempre quedará esa bonita relación de “padre” espiritual a “hijos” espirituales, pero la relación ya será más como la del padre respecto a los hijos mayores de edad, emancipados, y seguramente casados y con hijos, porque la historia se repite.

Cuando se sigue al hombre…

Así pues, todo esto nada tiene que ver con las pretensiones de todos esos falsos “apóstoles” modernos que sólo piensan en asegurarse de que se hace lo que ellos quieren, o entienden que se debe hacer por parte de los demás que “acogen” bajo su regazo jerarquizador, ofreciéndoles una hipotética (y a todas luces falsa) cobertura, diciéndoles lo que tienen o lo que no tienen que hacer; creer o no creer; si no de forma directa, seguramente con sutilidad.  Con el pretexto de ser “padres”, esperan que sus “hijos”, hagan lo que dicen, y si no, entonces están en desobediencia y rebeldía.

Por favor, ¡No busquen “coberturas” de hombres! La verdadera cobertura es la del Espíritu Santo, y ésta es de parte del Señor para toda verdadera congregación de Cristo, y para cada creyente de cada congregación (Ap. 2, 3)

Pero estos falsos apóstoles esperan que sus subordinados se sujeten de tal modo que digan a casi todo “amén”, aun y sin tener convicción de las cosas. Argumentan que es una cuestión de gobierno espiritual; cuestión de obediencia. Muchos de ellos realmente lo creen así, y así lo enseñan.

Conozco muy de cerca el caso de un amigo mío, pastor de una congregación, que una vez su “apóstol” le dijo lo que esperaba de él en cuanto a un asunto en concreto de naturaleza ministerial. Mi amigo es una persona madura en el Señor y con un probado ministerio de años.

Le dijo al “apóstol” que eso no lo veía así, y la respuesta del “apóstol” fue: <<Aunque tu no lo veas así, por la posición de autoridad y de responsabilidad que tengo sobre ti, deberías obedecerme aunque tú no lo entiendas, así es como funciona en el reino de Dios>>

Si nos damos cuenta, ese “apóstol” se atribuyó el papel del Espíritu Santo, porque sólo Él, que es Dios, es digno de ser creído aunque no entendamos el asunto que se nos presenta delante.

Esto, hermanos, ¡no “funciona así en el reino de Dios” como argumentaba ese falso apóstol! La obediencia ciega al hombre, no se encuentra en ningún lugar en la Escritura, sino todo lo contrario (Jer. 17: 5, 6). Si obedecemos ciegamente al hombre, por muy apóstol que se diga, estamos haciendo un dios de él, y nosotros quedamos atados espiritualmente bajo su dominio. Leemos así al respecto: <<Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció>> (2 Pedro 2: 19b)

Otra vez: ¡Cristo nos hizo libres!

4. El falso apostolado y la apostasía

Pero para defender su falsa posición de autoridad apostólica, muchos de esos presuntos apóstoles citan pasajes como Efesios 4: 11 <<Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros>>

Dicen que como el primer ministerio que se menciona es el de “apóstol”, pues entonces, necesariamente debe ser el de mayor autoridad jerárquica. Pero claro, aquí se nos presenta un problema. Por esa misma regla de tres, el profeta, que sigue al “apóstol” deberá tener mayor autoridad que el evangelista, y el evangelista mayor autoridad que el pastor, y éste que el maestro. Sólo podemos destacar lo ridículo de esta forma de entender el asunto.

Impartiendo ¿nueva doctrina?

Otro de los versículos que emplean para seguir defendiendo su argumento es Efesios 3: 5, que dice: <<…misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu>>, dando a entender que así como en la “primera” era apostólica, aquellos hombres recibían revelación de los misterios de Dios para administrarlos a los santos (1 Co. 4: 1), así ahora que Dios “está restaurando” el oficio de apóstol será igual que fue entonces. Es decir, que Dios usará a esos nuevos apóstoles para que impartan nueva doctrina. ¿Es eso así?...

A pesar de que a muchos les agrada esta idea, acariciándola, la respuesta es un rotundo ¡NO! Dios no va a dar más revelación de Sus misterios a nadie, porque el canon bíblico está cerrado, siendo el último libro el Apocalipsis de Juan. Ya tenemos la Biblia bajo el brazo, y nada se puede, ni se debe añadir a ella.

El versículo que usan por antonomasia para defender sus postulados es el de Efesios 2: 20, y del cual C. Peter Wagner, como vimos anteriormente se acoge para formular su falsa doctrina de que la Iglesia va a sujetarse a esos nuevos apóstoles y profetas (por cierto, postulado y magisterio católico romano clarísimo este último).
Y como acertadamente apunta el Hno. Vicente Mercado: <<Casi siempre tienen una nueva revelación de Dios para el mundo a través de ellos. Pretenden traernos la nueva doctrina que el Señor olvidó dar a su Iglesia en los 20 siglos anteriores>>

Y esto no es simple y fácil ironía, sino que va mucho más allá de lo muchos pudieran siquiera imaginar. El ya mencionado Dr. Bill Hamon, uno de los expositores de los “nuevos apóstoles y profetas”, aseguró:

<<La iglesia del siglo XXI será irreconocible en comparación con la iglesia del día de hoy. Los apóstoles y profetas de los últimos días que están vivos en el día de hoy tomarán la iglesia a través de la transición de la dispensación de la gracia a la dispensación del reino, de la dispensación de la iglesia mortal a la iglesia inmortal.” (8) ¡Impresionante!

Es decir, que desde un posicionamiento absolutamente Dominionista, a través de esos super ungidos apóstoles y profetas, la Iglesia pasará a ser inmortal sin haber pasado por el Rapto y la resurrección de los muertos (1 Ts. 4: 13-17), sin haber pasado por el Tribunal de Cristo (2 Co. 5: 10), sin haber pasado por las Bodas (Ap. 19: 7), sin haber pasado por las Cenas de las Bodas (Ap. 19: 9), y sin haber regresado con Cristo en gloria (Zac. 14: 5; Ap. 19: 11-20), el Único que puede y debe establecer el Reino en este mundo (Ap. 20: 4). ¡Asombroso! ¡Asombroso que hayan tantos que crean a estos falsos maestros!

Viendo y entendiendo todo esto, hermanos, ¡huyamos de los falsos apóstoles! Por cierto que la Palabra nos habla de ellos. Los hubo entonces (Ap. 2: 2; 2 Co 11:5, 13; Hchs. 13: 5; Ap. 16: 13; 2 Pr. 2: 1), y los hay ahora.

5. Apostasía: Cambio de espíritu

Cuando hablamos de apostasía, nos parece algo como muy lejano, algo digno de todos aquellos malvados que abiertamente y de palabra niegan a Jesucristo, diciendo que jamás existió o que era un farsante, o algo por el estilo. No obstante, la Biblia no enseña eso exactamente. Cuando bíblicamente estamos hablando de apostasía, no es necesario irnos al extremo citado.

La palabra apostasía es de origen griego, y está formada por dos vocablos: apo (caer), y (stasia) fundamento. Así pues apostasía significa caer del fundamento. Ahora bien, sabemos que el fundamento de nuestra fe es Jesucristo, y no se puede poner otro fundamento que ese (1 Co. 3: 11). Pero, ¿qué ocurre con todas esas personas que se dicen creyentes en Jesucristo y que tienen su fe puesta en otros fundamentos? ¿No estarán apostatando? Y diremos, ¿cómo puede ser esto así? Pues sí puede ser, cada vez que esos creyentes siguen la doctrina del hombre.

Por supuesto que la apostasía como tal no ocurre de un día para otro; es un proceso que requiere su tiempo. Pero poco a poco se van deslizando sin darse plena cuenta, y el engaño va tomando lugar en sus vidas, y con él, un cambio de espíritu.

La dependencia del Espíritu Santo poco a poco va siendo cada vez menor para estas queridas personas, al tiempo que van dependiendo cada vez más de otro espíritu. Es terrible lo que está ocurriendo, y una inmensa multitud de cristianos bien intencionados, pero con la guardia baja, avanzan por la ruta del error, sin percatarse del gravísimo peligro que corren, porque siguen a hombres que les extravían.

El pecado imperdonable

Estoy persuadido de que el pecado imperdonable, la blasfemia contra el Espíritu Santo,  (Lc. 12: 10) es justamente el apostatar. El que realmente apostata, ya no puede ser restaurado, el Espíritu Santo ya partió de esa vida, para jamás volver; aunque seguramente, esa persona siga llamándose cristiana.

Por lo tanto, debemos guardarnos sin mancha del mundo (Stgo. 1: 27b), y de las asechanzas del diablo (Ef. 6: 11), sobretodo de las que promueve el maligno a través de los falsos ministros y falsos hermanos.

Hoy en día escuchamos frases como <<Yo confío en mis líderes>>, como si esa fuera una virtud en sí misma; y no estoy hablando de desconfiar de los pastores, sino de seguir sus dictados al pie de la letra sin cerciorarse antes de la veracidad bíblica de sus postulados.

Cuando un líder, un pretendido “apóstol”, por ejemplo, cree seguir el designio de Dios de decidir lo que los demás deben o no creer, tenemos entonces aquí otro fundamento que no es Cristo. Tal personaje se ha convertido en un “en vez de” Cristo (un anticristo), y todos los que le siguen están en el camino de apostatar.

Claro y ejemplo extremo de esta actuación lo tenemos en los papas de Roma, los cuales, a través de sus bulas, encíclicas y concilios deciden qué deben creer sus fieles, y que no. Ellos son anticristo, y sus feligreses están perdidos. Lamentablemente, ese es el camino que muchos evangélicos han empezado a recorrer, sobretodo en el mundo carismático y neopentecostal, edificando en ese sentido, sobre fundamentos ajenos al verdadero, que es Cristo, y consecuentemente, su Palabra.



Ratzinger; alias Benedicto XVI

Cuando el hombre se levanta en “nombre de Dios”

Cuando un hombre se levanta diciendo que tiene la “última revelación”, y esta revelación no se corresponde con lo revelado en la Biblia por mucho que lo adorne, jure y perjure que es escritural, se activa el espíritu de anticristo.
Cuando los creyentes empiezan a seguir los postulados no bíblicos de ese hombre, se activa el espíritu de apostasía. Cuando los creyentes permanecen en ese espíritu de apostasía, muchos y sin darse cuenta, empiezan a apostatar definitivamente. Por eso es tan esencial en estos días se levanten los atalayas dando la pertinente voz, que es la denuncia en amor contra estas cosas, tal y como se halla en la Palabra (Jud. 3, 4). Y se levanten a voz en cuello si es necesario. Este ha sido el propósito de este largo artículo.
Dios les bendiga.
© Miguel Rosell Carrillo, Pastor de Centro Rey, Madrid, España
Agosto 2006
www.centrorey.org


Volver a Otros Autores |  Volver a Prédicas 

 

Tema: El Aumento de la Idolatría, Clara Señal de la Venida de Cristo

Por Osvaldo Paiva

TEMA: El Aumento de la Idolatría, Clara Señal de la Venida de Cristo


 

“Jesús fue al monte de los Olivos y se sentó. Sus seguidores se reunieron con él en privado y le dijeron: -Dinos cuándo pasarán estas cosas, y qué va a pasar como señal de tu regreso y del fin del mundo.
Jesús les contestó: -¡Tengan cuidado! No permitan que nadie los engañe.
Les digo esto porque muchos vendrán en mi nombre y dirán: 'Yo soy el Cristo', y engañarán a muchos”.
Mateo 24:3-5. Versión PDT.

Aquí Cristo significa “Ungido” y este título es de propiedad exclusiva y solo ha sido dado a Jesús. Así que,

cualquiera que se autoproclame como un “ungido” más, o una “ungida” más de Dios es un falso Cristo y ha sido levantado con el único propósito de engañar a muchos. No es de extrañar que en estos últimos años la cantidad de “ungidos” haya aumentado continuamente: “Habrá muchos falsos profetas que vendrán y engañarán a la gente” Mateo 24:11. Esa palabra “muchos” lo dice todo.



Los pastores Ricardo y Patty Rodríguez se han autoproclamado como “los ungidos” de Dios.

Estos falsos cristos, de los que el Señor advirtió a sus discípulos que aparecerían en los últimos tiempos, no se refiere a ciertos enajenados que aparecieron en diferentes épocas vagando por las calles vestidos a la usanza de los tiempos bíblicos con barbas y proclamando ser el Cristo. Tampoco se refiere a los que salieron de las sectas o de grupos similares.

LOS FALSOS CRISTOS SIEMPRE HAN SURGIDO DE LA IGLESIA CRISTIANA

“Hijitos, esta es la hora última. Ustedes han oído que viene el Anticristo; pues bien, ahora han aparecido muchos anticristos. Por eso sabemos que es la hora última. Ellos salieron de entre nosotros; pero en realidad no eran de los nuestros, porque si lo hubieran sido se habrían quedado con nosotros. Pero sucedió así para que se viera claramente que no todos son de los nuestros”. 1Juan 2:18-19 Versión DHH.

No hace falta ser un gran teólogo para entender que los falsos cristos siempre han salido de las iglesias cristianas. Estaban entre los cristianos, adoraban con ellos, estudiaban la Biblia entre los verdaderos hijos de Dios, testificaban, servían y hasta hacían milagros. Tenían comunión con los creyentes, pero eran falsos, nunca nacieron de nuevo, eran y son impostores “Tengan cuidado con los falsos profetas, pues ellos están disfrazados de mansas ovejas, pero por dentro son lobos feroces”. Mateo 7:15 Versión PDT.

Anticristo viene de la palabra griega “antéjristos” que significa “oponente del Mesías” pero también quiere decir “en lugar de Cristo” Es decir que; un anticristo, es aquella persona que se opone a Cristo poniéndose en lugar de Cristo “¡Nadie os engañe de ninguna manera!,  pues no vendrá sin que antes venga la apostasía y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto;  tanto,  que se sienta en el templo de Dios como Dios,  haciéndose pasar por Dios” 2Tesalonicenses 2:3-4. Versión RVR95.

¿Cómo se puede sentar el anticristo, o el falso cristo en la casa de Dios y hacerse pasar por Dios sin que nadie se dé cuenta? Es muy simple, porque están perfectamente disfrazados de pastores, apóstoles, profetas y son llamados los “ungidos” de Dios, consagrados por otros mayores en apoteósicas ceremonias de gran impacto para impresionar a los indoctos e incrédulos.                                                             
                        

                                                                                      
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                   
                                     

“Y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia…” Apocalipsis 13:4.

 


Una vez ungidos reciben la autoridad para hablar y hacer milagros, señales y prodigios “Si alguien les dice en esos días: '¡Miren aquí está el Cristo!', o '¡Aquí está él!', no le crean. Les digo esto porque vendrán falsos Cristos y falsos profetas y harán milagros, señales y maravillas para poder engañar aun a los mismos escogidos de Dios. Así que los pongo sobre aviso”. Mateo 24:23-25. Versión PDT.

Como nunca antes estos “ungidos” están realizando milagros extraordinarios que dejan maravilladas a las multitudes que los siguen y los adoran como dioses en todo el mundo. Y aun muchos creyentes sinceros han caído ya en el engaño, diciendo: Si no fueran los “ungidos” de Dios no harían todas estas señales. Pero desconocen o no quieren ver lo que Jesús mismo advirtió sobre estos impostores que harán milagros, señales y maravillas para engañar hasta a los creyentes verdaderos.

“Una de las cabezas de la bestia parecía que había recibido una herida mortal; pero fue curada, lo que tenía al mundo entero asombrado y seguía a la bestia. Adoraban al dragón por haberle dado su poder a la bestia y también adoraban a la bestia y decían: "¿Quién es tan poderoso como la bestia, como para poder pelear contra ella?" Apocalipsis 13:3-4. Versión PDT.

Estos falsos cristos, o auto declarados “ungidos” tienen miles de fans quienes los adoran a tal punto que les han entregado su voluntad y aceptan todo lo que aquellos enseñan y ordenan como si fuera de Dios mismo. Entre estas multitudes se encuentran también cientos de pastores menos dotados y sin unción, que para conseguir algo de la “unción” especial de los grandes se han convertido en sus siervos fieles y sumisos.

El nombre técnico que se da cuando un pastor se somete a otro de mayor jerarquía, como por ejemplo al gobierno de un apóstol es: entrar bajo su “cobertura” para obedecerle en todo. Se necesitaría ser muy ciego para no ver en estos movimientos apostólicos modernos la copia fiel del sistema de la Gran Ramera, con el Papa a la cabeza de la estructura piramidal que durante siglos ha sostenido el liderazgo de la iglesia católica.

Todo esto finalmente está llevando a la iglesia cristiana a emparentarse con la iglesia católica aceptando

LA DEIFICACION DE LOS UNGIDOS COMO APOSTOLES

Así como el Papa romano posee el título de Vicario de Cristo que significa tener su mismo poder facultades aquí en la tierra. También el Papa es el Sumo Pontífice, es decir el único representante de Cristo en la tierra. Si son un poco más observadores se darán cuenta que la iglesia cristiana apóstata está levantando el ministerio apostólico con el mismo objetivo de gobernar a todas las demás iglesias evangélicas.

Esa estructura piramidal se ha venido introduciendo como métodos de crecimiento rápido para la iglesia como el G12 con su mentor César Castellanos, quien a su vez tomó la idea del Opus Dei católico; también el método del movimiento apostólico que entre sus varios mentores resalta Peter Wagner que servido de inspiración a Guillermo Maldonado, Cash Luna, Bill Hammon, entre otros varios.

Para reforzar esta avanzada estructura piramidal evangélica se ha sumado el movimiento llamado “El Reino Ahora” que tiene varios grandes exponentes, entre los que resalta el afamado Myles Munroe. Hay que resaltar que las enseñanzas y métodos del Movimiento Apostólico y de El Reino Ahora se han fusionado para reforzar la necesidad de la “deificación” de los grandes “ungidos” o apóstoles de la ciudad como los llama Wagner.

La deificación es nada más y nada menos que endiosar a los grandes líderes evangélicos que han demostrado tener dones superiores al común de los cristianos, realizando sanidades, milagros y señales ante multitudes de personas, así como sus grandes iglesias muestran su liderazgo, que es un requisito muy importante, y la cantidad de países donde han sido reconocidos como grandes “ungidos”. En esta categoría están Benny Hinn,  César Castellanos, Cash Luna, Guillermo Maldonado, Joel Osteen, etc. Entre otros grandes.

Estamos a poco tiempo de ver la unidad de los evangélicos bajo un solo liderazgo supremo y esta será la plataforma final sobre la cual gobernará el verdadero Anticristo que se sentará un día en el trono de Dios como Dios y haciéndose pasar por Dios. Esto, en menor escala ya está sucediendo ante nuestros ojos, sino vean nada más la arrogancia y la soberbia que muestran estos “ungidos” en sus presentaciones y estilo de vida. Ellos ya se hacen dioses. Mire lo que dice Rony Chávez, el apóstol de apóstoles con absoluta soberbia: “Los Apóstoles son “Arquitectos espirituales”. Son ungidos para “supervisar” la construcción de Dios. A ellos les concierne diseñar, estructurar y formar en la Iglesia; y si una “Reforma del Espíritu” llega, les toca entonces, rediseñar y reestructurar la Iglesia. Amén”.

Pero continúa con algo peor: “Los Apóstoles establecen fronteras. Definen con su unción y visión hasta dónde penetrará la Iglesia en su alcance y evangelización” Estos definitivamente se han puesto en lugar de Cristo, y agrega: “Los Apóstoles establecen doctrina” Si no nos hemos apercibido todavía, esos “Apóstoles” de Chávez, empezando por él mismo dadas sus propias declaraciones, son los nuevos Papas, los cuales ex cáthedra definen y definirán lo que hemos de creer o no.

Para concluir debemos tener mucho cuidado y prestar mucha atención al comportamiento de cualquier pastor, incluido cada uno de nosotros para saber si estamos en la fe y luego si los demás permanecen en  la fe o ya se han desviado. Aquí algunos síntomas de un pastor que se vuelve un ídolo o seguidor de ídolos:

1º) Abandono paulatino, pero progresivo de los fundamentos doctrinales, por enseñanzas extra bíblicas procurando hacer que los mensajes sean más motivadores y humanos conforme a la mentalidad de la gente.   

2º) Búsqueda de nuevos métodos de crecimiento para la iglesia con énfasis en alcanzar multitudes menospreciando el discipulado personal bíblico, así como la dependencia a la voluntad de Dios. 

3º) Manifiesta cada vez más la necesidad de recibir halagos y reconocimiento público por su trabajo y dedicación a la obra.  Ha dejado su primer amor y su fidelidad al Señor cambiándolo por el amor a sí mismo.

4º) Se aparta de las personas espirituales para buscar la amistad de gente influyente y/o adinerada que considera lo van a ayudar mejor para lograr el éxito que anhela para sí y para la iglesia.

5º) Se vuelve cada vez más egoísta, vanidoso, manipulador y megalómano. Con el tiempo ya no tolera ciertos cuestionamientos de sus miembros, pues se cree dueño de la verdad y va cambiando de ser un pastor piadoso a transformarse en un líder autoritario. Ahora él es la máxima autoridad en la iglesia y sus decisiones son incuestionables pues es el “ungido”.

6º) Se vuelve codicioso, amante de los placeres y de las cosas materiales. En consecuencia su adoración se vuelve almática y religiosa.

7º) Todos estos cambios pueden estar disfrazados convenientemente con un halo de espiritualidad, porque tal vez cuenta con el respaldo de su fuerte cobertura (apostólica o ministerial) y de la obediencia incondicional de personas fieles a él. Y hasta es posible que esté sinceramente convencido de que está haciendo lo correcto delante de Dios.

8º) Finalmente, de continuar en su descenso espiritual caerá junto con la iglesia en una total apostasía.

Esta transformación de la conducta de un pastor no ocurre de la noche a la mañana, sino que es algo progresivo y no siempre visible para la mayoría de los miembros de la iglesia que dirige. El otro problema es que, por causa de su desvío, se rodea de colaboradores poco espirituales e inmaduros que no tienen el discernimiento suficiente para darse cuenta, y si perciben algo incorrecto no pueden actuar porque carecen de la madurez y la autoridad necesaria para confrontar bíblicamente al pastor. 

Estoy seguro que este es uno de los motivos por los que Pablo nos hizo esta advertencia: “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga”. 1Corintios 10:12 Debemos examinarnos continuamente por medio de las Escrituras: “Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?” 2Corintios 13:5.

Del mismo modo también si el pastor es un hombre con un llamado genuino de parte de Dios siempre se va a rodear de personas espirituales que velen por su desempeño ministerial y por su salud espiritual. Estas personas deben ser piadosas, maduras en la palabra y de buen testimonio ante toda la iglesia. Y el pastor debe poder sujetarse también al escrutinio de ellos, y aceptar que le exhorten cuando se está volviendo vanidoso, o codicioso, o materialista, etc. De manera que pueda caminar correctamente.

LA IDOLATRIA QUE DESTRUYE ESPIRITUALMENTE A LA IGLESIA Y LA APARTA DE LA SINCERA FIDELIDAD A CRISTO NO ES LA QUE OPERA EN EL MUNDO, SINO ES AQUELLA QUE SURGE EN LA MISMA IGLESIA Y DEL CORAZON DE LOS QUE DICEN AMAR A DIOS CON TODO EL CORAZON.

Dios nos guarde de ser encontrados un día siendo parte de la iglesia apóstata e idólatra que está preparando el camino del Anticristo.

 


Volver a Temas Varios |  Volver a Prédicas 

   

Tema: Descarada Idolatría en la Iglesia Cristiana

Por Osvaldo Paiva.

TEMA: Descarada Idolatría en la Iglesia Cristiana


 

Respuesta a: 1800 Pastores de Paraguay piden constante aliento a la selección.

Es triste, vergonzoso, aberrante, abominable, desesperante, vulgar, asqueroso, horrible, y no sé qué otros adjetivos y epítetos se pueden agregar para calificar lo que está pasando dentro de la iglesia que Cristo compró con Su sangre. No hay forma alguna, ni puede existir una sola excusa, siquiera razonable, para tratar de explicar y justificar lo que estamos haciendo en el nombre de Jesús.

Hemos caído sin lugar a dudas en la más baja y abominable idolatría que jamás se hubiera pensado que como creyentes caeríamos, adorar a los mismos ídolos del mundo e inmiscuyendo al Señor en nuestro desvarío para que nos haga gozar como se gozan los que no conocen a Dios, y compartamos la misma fiesta adorando juntos a los ídolos del fútbol ¡Nosotros los pastores estamos enseñando a la iglesia la adoración a los ídolos!




¿O qué les parece que son la selección paraguaya, junto con los famosos Haedo Valdez, Villar, Roque Santacruz, el truncado gran héroe Salvador Cabañas - en cuyo honor se han compuesto poemas y músicas – y otros jugadores de menor jerarquía? ¿No son todos dioses? ¿No se ha hablado de ellos más que de cualquier otra cosa durante las eliminatorias, el mundial y ahora durante la Copa América? ¿No oraban a favor de ellos todo el país, a sus diferentes dioses, sean vírgenes, santos, muertos, amuletos y a cualquiera que consideraban tener poderes mágicos? Sí, y entre toda esa amalgama de oraciones apasionadas y de ofrendas dadas, y de promesas hechas, también los cristianos en medio orando al Dios verdadero.

¿Qué pidieron al Señor Dios Todopoderoso, en el Nombre de Jesús toda la iglesia de Cristo, a instancia de sus autoridades y líderes principales? He aquí un extracto de un comunicado oficial de la APEP (Asociación De Pastores Evangélicos Paraguay)  emitido por el periódico digital Neike el 24/07, alentando a todos los paraguayos para alentar a  la selección. 

Los pastores del Paraguay piden a todos los paraguayos para alentar sin cesar a la selección paraguaya para que este domingo logre exitosamente su tercer campeonato en la historia de la Copa América, para la felicidad de todo el noble pueblo paraguayo.




Un comunicado emitido por los pastores dice:

1. La selección paraguaya tiene grandes méritos para recibir el constante aliento de todo el pueblo paraguayo. Paraguay luchará por la obtención de su tercer título en la Copa América, recordemos que salió campeón en 1953 y 1979. Pidamos la bendición y protección de Dios a favor de Paraguay.

2. La Albirroja está en condiciones para lograr su tercer campeonato en la Copa América. Alentemos constantemente para que Paraguay escriba una brillante nueva historia en el fútbol internacional, para felicidad de sus seis millones de habitantes.

3. No es la primera vez que la Asociación de Pastores Evangélicos del Paraguay, alienta y apoya oficialmente a la selección paraguaya. El año pasado durante la Copa Mundial Sudáfrica 2010, los pastores del Paraguay lanzaron siete comunicados para alentar a la Albirroja. Nuestros comunicados fueron publicados en diferentes medios de prensa de todo el mundo. Muchos admiraban y comentaban de cómo los pastores evangélicos del Paraguay estimulan y alientan con tanta firmeza y aprecio a su selección nacional.

4. Con todo respeto y por amor a nuestra querida Patria, recomendamos a todos los integrantes de nuestra querida selección y a toda la afición deportiva del Paraguay, que mantengan en todo momento la corrección, la cordura, la prudencia, la decencia, el buen ejemplo, y que eviten cualquier acto que pueda dañar la buena imagen que siempre ha caracterizado a la selección paraguaya alrededor del mundo. Los futbolistas paraguayos siempre han sido los mejores embajadores del Paraguay, con sus grandes esfuerzos han venido honrando a nuestro país y lo seguirán haciendo por décadas.

5. Finalmente, hacemos sinceros votos para que la gran final de la Copa América Argentina 2011, sea una gran fiesta del fútbol internacional y que sigamos mantenimiento nuestra brillante amistad con todas las naciones. Recordemos que Paraguay es la cuna de la Cruzada Mundial de la Amistad, fundada por el ilustre Dr. Ramón Artemio Bracho, hace 53 años. El 3 de mayo pasado la Organización de las Naciones Unidas (ONU), emitió la histórica Resolución declarando oficialmente el 30 de julio como “Día Internacional de la Amistad”. Es una gran conquista del Paraguay para beneficio de todas las naciones del mundo. Como paraguayos y paraguayas tenemos que ser ejemplos para todo el mundo.

Sin necesidad de profundizar mucho en el análisis de este comunicado podemos resaltar algunas cosas bien preocupantes:

1º). Ahora los pastores promovemos espectáculos deportivos en un mismo sentir con los incrédulos y para quedar bien con todos, pero el apóstol Pablo hace una seria advertencia contra este tipo de idolatría popular: “Antes os digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican y no a Dios, y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios” 1Corintios 10:20. Claramente lo que los fanáticos hacen cuando se reúnen para alentar a su equipo favorito es adoración a los demonios, porque lo hacen con una pasión y una entrega mucho mayor de la que le brindan a Dios ¿Y nosotros los pastores apoyamos eso?

2º). Nosotros los pastores debemos animar a los paraguayos para que oren a favor de la victoria de la selección paraguaya. Ahora, yo pregunto: ¿Cómo es que debemos orar a Dios para que ayude a nuestro equipo y abandone al otro? ¿Cómo se le puede convencer a Dios para que vista la camiseta de nuestro país? Creo que muchos pastores se han olvidado que Dios ama a todos sus hijos por igual de todas las naciones y no hace acepción de personas, sin embargo parece que en el fútbol si puede tener favoritos. Dios quiere la felicidad del pueblo paraguayo ¿Y la felicidad de los demás pueblos no?  “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” Gálatas 3:28.

3º).  ¿La selección paraguaya tiene grandes méritos para recibir la bendición y la protección de Dios? Me parece que: o apareció una nueva Biblia, o nos estamos olvidado de las doctrinas fundamentales y ya no las enseñamos. Como la que habla de la completa depravación del hombre: “Como está escrito: No hay justo, ni aún uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno” Romanos 3:10-12 ¿Quién de los jugadores paraguayos tiene algún mérito ante Dios? Que yo sepa la mayoría son enemigos de Dios ¿Por qué los pastores debemos orar entonces? Para que se arrepientan y se conviertan de sus pecados a Cristo y no para que ganen un torneo.

4º). Debemos reconocer que hemos recibido la admiración por la forma en que los pastores del Paraguay motivan a la gente para alentar a su selección ¿Quiénes nos admiran por eso? Seguramente cualquier persona del mundo, menos un verdadero creyente que teme a Dios. Pero al parecer el Señor ha cambiado en estos últimos tiempos pues antes decía: “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece” Juan 15:18-19 Pero ahora nos alegramos de que el mundo nos admire.

5º). Pero eso no es todo, ahora llegamos al colmo de dar buenos consejos a gente que odia a Dios (jugadores e hinchas) para que se comporten como buenos cristianos ¿Será que eso es posible? “Porque el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” 1Corintios 2:14 ¿Cómo podemos pedirle buen comportamiento, decencia, prudencia y buen ejemplo a personas depravadas, como lo éramos todos nosotros antes?

6º). ¿Los jugadores paraguayos siempre han sido los mejores embajadores del Paraguay y le han dado honra? Me cuesta creer que este sea el mismo sentir de 1800 pastores evangélicos ¿Hombres egoístas, vanidosos, fornicarios, borrachos, maldicientes, adúlteros, entre otros, ahora son los mejores embajadores del Paraguay? ¿Ya no somos los hijos de Dios, lavados por la sangre de Cristo, redimidos de todos nuestros pecados, los verdaderos embajadores de Cristo para nuestra nación? “Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios” 2Corintios 5:20 ¿Qué tiene que ver este sublime encargo con las hazañas de un montón de tristes futbolistas?

7º). Este doctor Artemio Bracho a quién se le exalta en el comunicado, nunca hizo nada por la causa de Cristo, sino que propulso una causa por la amistad de todos los habitantes de la tierra y por ello recibió gran reconocimiento. Sin embargo la Biblia nos dice: “¡Oh, almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios” Santiago 4:4 ¿La iglesia debe procurar ahora que todos seamos amigos, en el nombre de Jesús? Según este comunicado sí.

Este comunicado nos habla por sí solo del estado espiritual en que se encuentra la iglesia  de Jesucristo, no solo aquí en Paraguay, sino que es el reflejo de un liderazgo que ha abandonado a Cristo desde hace ya mucho tiempo y hoy ha caído en la más flagrante idolatría de toda su historia “Dicen: Si alguno dejare a su mujer, y yéndose ésta de él se junta a otro hombre, ¿volverá a ella más? ¿No será tal tierra del todo amancillada? Tú, pues, has fornicado con muchos amigos; mas ¡vuélvete a mí, dice Jehová” Isaías 3:1 ¿No nos volveremos a Dios después de tantas maldades que ya hicimos? ¡Aún estamos a tiempo iglesia!


Volver a Temas Varios |  Volver a Prédicas

 

 

Tema: ¿Es Bíblico pasar por un Proceso para Perdonar?

Por Osvaldo Paiva

TEMA: ¿Es Bíblico pasar por un Proceso para Perdonar?


Estuve leyendo sobre un emprendimiento a nivel internacional, muy publicitado, que se ha ofrecido a las iglesias evangélicas en general. Se trata de la campaña “40 Días De Perdón”. Creo que la intención es muy loable y mirando la necesidad de la gente que se congrega en las iglesias, quienes siempre acusan problemas en sus relaciones conyugales, con los padres, con los hijos, con otros hermanos, en fin, hay mucho enojo en el corazón de los creyentes ¡Algo se tiene que hacer!

Vamos a perdonar todo en 40 días, me hace recordar de otro método muy famoso para el crecimiento espiritual de la iglesia llamado 40 días con propósito. Pienso que todas estas buenas ideas surgen por buenas causas, como la sanidad, la necesidad de conocer más a Dios, o de levantar más líderes espirituales, etc. Pero lo llamativo es que todos los métodos que se crearon tienen algo en común:

1º) Siempre pretenden agregar algo que le falta a la Biblia, o nuevas revelaciones que hasta hoy nadie sabía.

2º) Siempre pretenden tener la clave para solucionar todos los problemas de la iglesia.

3º) Siempre tienen el propósito de aumentar la fama y el caché de sus autores.

4º) Siempre los pastores que se involucran lo hacen (en el fondo) para saciar el deseo de escuchar algo nuevo de la gente.

5º) Siempre a la mayoría (a algunos sí) al final no les da el resultado esperado y quedan a la espera de que aparezca otro método mejor.

Ahora estamos con esta campaña que trae un nuevo método para que la gente enojada y herida de las iglesias aprenda a perdonar y ser libre, para desarrollar todo su potencial dormido a causa de la amargura ¡Qué maravilla! Quién no desearía ser libre de todo enojo, ira, resentimiento y amargura para disfrutar de la vida con un corazón limpio y en paz. La idea es genial, súper atractiva.

Pero qué dice la Biblia sobre la necesidad de entrar en un proceso, en un plan de varios pasos para poder perdonar definitivamente a los que nos hicieron daño, a nuestros enemigos, perdonarnos a nosotros mismos por nuestros errores y fracasos, y por qué no, hasta perdonar a Dios, por las dudas. Lo malo es que la Biblia no enseña en ninguna parte sobre un supuesto proceso, o de un método elaborado a seguir, paso a paso, para tener éxito en dar y pedir perdón ¡No!

Si hay algo que primero debemos entender, es que Dios nos perdonó una vez y para siempre en Cristo, sin que hayamos hecho nada para merecerlo, ni aún buscado su perdón “Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados” Colosenses 2:13.

Dios nos perdonó sencillamente porque nos ha amado y pasó por alto todas nuestras maldades y rebeliones ¡Nada más podemos agregar al respecto! El perdón de Dios fue un acto soberano de su voluntad para con nosotros que no se puede explicar ni razonar humanamente, porque nosotros en Su lugar no podríamos perdonar ni nuestra propia maldad, y mucho menos la maldad de los otros.

Solo aquél a quien Dios ha perdonado puede entender la grandeza del perdón divino que ha recibido. Solo cuando el Espíritu Santo nos revela cuán malvado y perverso es nuestro corazón, llegamos a aborrecernos y suplicamos Su perdón. Solo al entender que hemos sido perdonados solo por la fe y al arrepentirnos verdaderamente por su gracia, recién allí, en ese preciso instante llegamos a comprender la grandeza de Su perdón ¡Qué método revelado, o cuántos pasos ingeniosos lograrían hacernos entender esto!

Solo aquél, o aquella que ha recibido el perdón puede perdonar también todo, sin necesidad de ningún método, sin necesidad de tener que entrar en un proceso de 40 o más días “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo” Efesios 4:32.  Dios no nos está hablando de ningún método ingenioso, no dice que lo hagamos en un determinado plazo de tiempo, Él está dando por sentado que debemos perdonar, porque podemos hacerlo en Cristo. Y punto.

ASI COMO EL NOS PERDONO TODO EN CRISTO, TAMBIEN PODEMOS PERDONAR A TODOS EN CRISTO.

Yo no veo en la Biblia ningún proceso para lograr perdonar a los que nos han hecho daño alguna vez “Soportándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros” Colosenses 3:13 ¿Cuál es el método? ¿De qué proceso habla aquí? Si Cristo te perdonó, también debes perdonar a todos de la misma manera. Eso es todo.

Los métodos y procesos para perdonar y recibir sanidad interior son muy populares hoy ¿Saben por qué? Porque las iglesias evangélicas están llenas de gente que no ha nacido de nuevo y lógicamente para estas sí es imposible perdonar, entonces se debe inventar algún método para que puedan por lo menos intentar lograrlo.

Le hago una pregunta: ¿Cómo haría para perdonar al asesino de su hijo? La respuesta es: No podrá hacerlo por más que se esfuerce, ni hay método o proceso que pueda ayudarlo. Solo la gracia de Dios puede hacer ese milagro, porque lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.

“Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas” Mateo 6:14-15. El Señor da por sentado que sus hijos pueden perdonar cualquier ofensa.

Si usted no puede obedecer este mandato, si necesita un método especial para hacerlo o pasar primero por un proceso de sanidad interior, posiblemente es porque no ha nacido de nuevo. Necesita todavía recibir el perdón de Dios por sus pecados.

Que Dios le bendiga.


Volver a Temas Varios |  Volver a Prédicas

   

Página 7 de 21

Prédicas más recientes en SounCloud

 

 

 

 

 

Instituto Bíblico

Personas Online

Tenemos 34 invitados conectado(s)

Síguenos

Enlaces de interés

Casa de Oración México